En una decisión de alto impacto político y constitucional, la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó este miércoles la solicitud de la administración de Donald Trump para desplegar tropas de la Guardia Nacional en el área de Chicago. El fallo representa un inusual freno del máximo tribunal a la estrategia del mandatario republicano de utilizar fuerzas militares para labores de seguridad interna en jurisdicciones lideradas por demócratas.
El argumento legal: Falta de autoridad “excepcional”
La mayoría del tribunal mantuvo vigente una orden judicial previa que bloquea el envío de cientos de efectivos a Illinois. En una orden no firmada, los jueces cuestionaron la base legal que la Casa Blanca utilizó para federalizar a las tropas estatales.
“En esta etapa preliminar, el Gobierno no ha logrado identificar una fuente de autoridad que permita a los militares ejecutar las leyes en Illinois”, sentenció la mayoría del tribunal.
El fallo subraya que la facultad presidencial para tomar el control de la Guardia Nacional —que normalmente responde a los gobernadores— está reservada exclusivamente para circunstancias “excepcionales”, las cuales no se acreditaron en este caso.
Un tribunal dividido
A pesar de la mayoría conservadora de 6-3 en la Corte, el veredicto mostró fisuras en el bloque derechista. Tres jueces conservadores manifestaron su desacuerdo con la decisión:
- Samuel Alito
- Clarence Thomas
- Neil Gorsuch
Por otro lado, la Casa Blanca, a través de su portavoz Abigail Jackson, minimizó el revés asegurando que el fallo “no resta valor a la agenda central” de proteger al personal federal y aplicar las leyes migratorias.
El conflicto: ¿Protestas o rebelión?
El caso surge de la demanda interpuesta por el gobernador de Illinois, JB Pritzker, y líderes de Chicago, tras el intento de Trump de federalizar a 300 efectivos de la Guardia Nacional de Illinois y enviar tropas adicionales desde Texas hacia el suburbio de Broadview.
Puntos de fricción en la narrativa:
| Postura de la Administración Trump | Postura de Illinois y Chicago |
| Ciudades “asoladas por el crimen” y “sin ley”. | Protestas en su mayoría pacíficas y manejables. |
| Amenaza constante de “violencia de turbas”. | Las fuerzas locales han respondido a cada solicitud. |
| Necesidad de proteger centros de detención de ICE. | El despliegue militar “echaría leña al fuego”. |
| Uso de leyes contra rebelión e invasión. | No existe evidencia de rebelión ni invasión. |
Antecedentes judiciales
La jueza federal April Perry ya había bloqueado el despliegue en octubre, señalando que los reportes de violencia en el centro de inmigración de Broadview no eran fiables. Perry criticó a la administración por intentar equiparar la crítica ciudadana con disturbios y resaltó que el gobierno no intentó usar “fuerzas regulares” (ejército activo) antes de recurrir a la Guardia Nacional, un requisito técnico de la ley invocada.
Reacciones políticas
El gobernador JB Pritzker celebró la resolución calificándola como “un paso importante para frenar el abuso constante de poder y desacelerar la marcha hacia el autoritarismo”.
Este fallo se suma a otro revés similar en Portland, Oregón, donde una jueza también bloqueó permanentemente el despliegue de tropas, caso que actualmente se encuentra en apelación. La decisión de hoy marca un límite claro a las facultades presidenciales sobre las milicias estatales en tiempos de tensión civil.





