La noche de Navidad se vio empañada por un hecho trágico en el oriente antioqueño, luego de que una turista mexicana de 26 años fuera localizada sin vida en el jacuzzi de un apartamento rentado mediante la plataforma Airbnb, en el municipio de El Carmen de Viboral, Antioquia.
El fallecimiento, ocurrido la noche del miércoles 24 de diciembre, se encuentra bajo investigación y ha generado preocupación entre habitantes y visitantes, debido a que hasta el momento no se han esclarecido plenamente las causas del deceso.
La víctima fue identificada como Ana Carolina Herrera Torres, originaria de Cancún, Quintana Roo, quien se encontraba de viaje en Colombia junto a su esposo, Juan Eduardo de la Cavada, de 36 años. La pareja había viajado con el objetivo de celebrar su aniversario de bodas y pasar las fiestas decembrinas en la región. De acuerdo con reportes policiales, la joven trabajaba como agente bilingüe en el área de ventas.
Ambos se hospedaban en un departamento situado en la zona centro de El Carmen de Viboral, un destino reconocido por su tradición ceramista y alta afluencia turística durante la temporada navideña. Sin embargo, lo que sería un viaje de celebración terminó en tragedia.
Según el testimonio del esposo ante las autoridades, Herrera Torres se encontraba utilizando el jacuzzi del alojamiento cuando él salió brevemente de la habitación. Al regresar, la encontró inconsciente. De inmediato intentó reanimarla y solicitó apoyo de la Policía y del Cuerpo de Bomberos.
A la llegada de los cuerpos de emergencia, se confirmó que la joven ya no contaba con signos vitales. El cuerpo fue hallado en el suelo y, de acuerdo con el informe preliminar, no presentaba huellas visibles de violencia, por lo que inicialmente se descartó la intervención de terceras personas.
Las primeras líneas de investigación apuntan a un posible paro cardiorrespiratorio. No obstante, el comandante encargado de la Policía en Antioquia, coronel Luis Muñoz, informó que durante la inspección del inmueble fueron localizadas sustancias estupefacientes, lo que abrió nuevas hipótesis.
“Hasta el momento no se evidencian signos de violencia, pero se adelantan todas las diligencias para establecer las causas reales de la muerte”, señaló el funcionario, quien aclaró que aún no se ha determinado si dichas sustancias tuvieron relación directa con el fallecimiento.
El caso es investigado por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), que realiza análisis forenses, revisión de indicios y reconstrucción de los hechos. Será Medicina Legal la instancia encargada de establecer oficialmente la causa del deceso.
Este suceso se registró en un contexto complejo para Antioquia durante las celebraciones navideñas. Entre el 24 y 25 de diciembre, autoridades reportaron once muertes por inmersión en Colombia, además de otros hechos graves en el departamento, como un feminicidio en Betulia y múltiples personas lesionadas por el uso de pólvora.
En lo que va del año, más de 24 extranjeros han perdido la vida únicamente en Medellín, una cifra que ha encendido alertas entre autoridades y el sector turístico. Antioquia se mantiene como una de las regiones con mayor número de fallecimientos de visitantes internacionales, asociados a causas médicas, accidentes y hechos violentos que continúan bajo investigación judicial.




