El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este jueves que la líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, tiene previsto viajar a Washington la próxima semana, y manifestó su interés en reunirse con ella.
“Según entiendo, vendrá en algún momento de la próxima semana. Tengo muchas ganas de saludarla”, comentó Trump en una entrevista con el periodista Sean Hannity para Fox News, donde también se refirió a Machado como “una persona muy agradable”.
Días antes, la dirigente opositora había expresado en la misma cadena que le gustaría entregar su Premio Nobel de la Paz a Trump, como reconocimiento a su esfuerzo por impulsar el retorno de la democracia en Venezuela. Al ser cuestionado sobre ello, el mandatario respondió: “He escuchado que quería hacerlo. Sería un gran honor”.
Durante la entrevista, Trump reiteró que la captura de Nicolás Maduro “no fue una decisión complicada” y lo acusó de tener vínculos con el narcotráfico, además de responsabilizarlo por graves daños tanto dentro como fuera de Venezuela. Afirmó que existía consenso político en Washington para actuar contra el líder venezolano, pero que anteriormente nadie había logrado hacerlo.
El presidente estadounidense sostuvo que Maduro fue responsable de numerosas muertes y de permitir la salida de personas peligrosas hacia Estados Unidos. Según Trump, el régimen venezolano liberó presos y pacientes de instituciones psiquiátricas, lo que facilitó la llegada de individuos violentos al país norteamericano.
Asimismo, vinculó al gobierno venezolano con el tráfico de drogas hacia Estados Unidos y aseguró que gran parte de los cargamentos marítimos interceptados tenían origen en Venezuela. Destacó que su administración logró reducir de manera drástica ese flujo y adelantó que ahora reforzará las acciones contra el narcotráfico terrestre, especialmente contra los cárteles que, dijo, controlan amplias zonas de México.
Trump también relacionó el tráfico de drogas con la crisis de salud pública en su país, señalando que cada año mueren entre 250.000 y 300.000 personas por consumo de estupefacientes, aunque afirmó que esas cifras comienzan a disminuir, al igual que la migración irregular en la frontera sur.
En cuanto a Venezuela, el mandatario afirmó que ya se observan avances concretos, como la liberación de presos políticos. “Personas que nadie pensó que volverían a ver la libertad están saliendo de prisión”, declaró, y añadió que Estados Unidos trabajará con ellos y con los nuevos liderazgos del país.
Trump reveló además que su gobierno tomó control de un buque ruso que operaba en Venezuela y ahora gestiona la descarga y comercialización de petróleo. Aseguró que Estados Unidos seguirá involucrado en el país sudamericano “hasta que se encamine”, y adelantó reuniones en la Casa Blanca con los principales ejecutivos petroleros del mundo.
Según el presidente, las mayores empresas del sector planean invertir al menos 100 mil millones de dólares para reconstruir la infraestructura petrolera venezolana, al destacar la calidad y el volumen de las reservas del país.




