El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, afirmó que no está de acuerdo con el culto a la personalidad en la política y sostuvo que su visión de gobierno se basa en el trabajo directo en el campo y el contacto cercano con la gente.
Al referirse a la labor de informar, señaló que esta debe centrarse en comunicar resultados y no en construir figuras personales. Aseguró que no le interesa la exaltación de su imagen ni los privilegios asociados al poder, y dijo estar alejado de prácticas que calificó como “faraónicas”.
Armenta destacó que proviene de una trayectoria sencilla dentro de la vida pública, en la que ha recorrido los pasillos de las oficinas gubernamentales, y reiteró que su prioridad es el trabajo territorial y el servicio directo a la ciudadanía.





