Aunque los asaltos al transporte de carga en carreteras de Puebla han disminuido hasta en un 30%, los hechos que aún se registran son más violentos y representan un mayor riesgo para las y los operadores, alertó la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar).
El presidente nacional del organismo, Miguel Ángel Martínez Millán, explicó que entre 2024 y 2025 se ha observado una reducción de incidentes en tramos como Amozoc, Esperanza y San Martín Texmelucan. Sin embargo, advirtió que los grupos delictivos han endurecido sus métodos ante el aumento de tecnología y blindaje en las unidades.
Según detalló, los sistemas de rastreo, monitoreo y seguridad han dificultado los robos, por lo que ahora los agresores recurren a ataques directos contra los conductores para intentar detener los vehículos.
“Los eventos bajaron, pero ahora son más violentos; hoy los lesionan o les disparan, algo que antes no era común”, señaló.
Martínez Millán indicó que existe coordinación con autoridades estatales y federales para reforzar estrategias de seguridad. Reconoció además acciones del gobierno estatal, encabezado por Alejandro Armenta, y el apoyo de la Guardia Nacional, que han contribuido a reducir la incidencia en zonas consideradas críticas.
Cifras oficiales confirman la tendencia
Datos de la Fiscalía General del Estado (FGE) respaldan esta situación: menos robos, pero mayor violencia.
• Esperanza: de 121 casos en 2024 a 91 en 2025; 90 fueron violentos (–24.8%).
• Amozoc: de 185 a 96 robos; 93 con violencia (–48.2%).
• San Martín Texmelucan: de 485 a 197; 192 violentos (–59.4%), la mayor reducción.
Perecederos, el principal botín
El presidente de Canacintra Puebla, Carlos Sosa Spínola, explicó que los productos más robados son perecederos como carnes, frutas y verduras, por su fácil y rápida venta en mercados informales.
También se reporta el robo de artículos de consumo básico como atún enlatado, sopas, pastas y arroz. A esto se suma un incremento en el hurto de insumos industriales: químicos, autopartes, resinas, plástico y materiales reciclables.
“Los grupos ya no solo buscan alimentos; ahora van por materiales estratégicos para la industria, lo que provoca paros de producción y fuertes pérdidas”, advirtió.
El panorama refleja una baja en la frecuencia de los delitos, pero un aumento en su nivel de riesgo, especialmente para quienes operan las unidades en carretera.





