En una de las reacciones internacionales más contundentes hasta el momento, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, calificó este domingo la muerte del Líder Supremo de Irán, Alí Jamenei, como un “asesinato cínico” cometido en violación de todas las normas del derecho internacional y la moral humana.
A través de un telegrama oficial dirigido al presidente iraní Masoud Pezeshkian, Putin rindió homenaje a Jamenei, describiéndolo como un aliado estratégico fundamental que llevó las relaciones entre Moscú y Teherán a un nivel de “asociación estratégica integral”.
Moscú advierte catástrofe “radiológica”
La Cancillería rusa, liderada por Serguéi Lavrov, no se limitó a las condolencias y lanzó una advertencia alarmante sobre las consecuencias de la operación conjunta de Estados Unidos e Israel:
– Peligro nuclear: Moscú señaló que la “aventura” de Washington y Tel Aviv está acercando a la región no solo a una crisis humanitaria y económica, sino también a una catástrofe radiológica, sugiriendo que los ataques podrían haber afectado instalaciones críticas o desatado una respuesta de magnitud impredecible.
– Ataque a la soberanía: Rusia denunció que el objetivo real de la ofensiva no es impedir el desarrollo de armas nucleares, sino destruir el orden constitucional de un Estado que se niega a someterse al “hegemonismo” occidental.
– Evacuación inmediata: El Kremlin ha instado a todos los ciudadanos rusos a abandonar Irán e Israel de inmediato, sugiriendo rutas de escape terrestres hacia Azerbaiyán y Armenia desde Irán, y vía Egipto o Jordania desde Israel.
El factor estratégico para Rusia
Para el Kremlin, la inestabilidad en Irán es una amenaza directa a su seguridad nacional. Irán ha funcionado como un “muro de contención” en el sur; un cambio de régimen o el caos interno abriría la puerta a la presencia de la OTAN en el Mar Caspio y desestabilizaría el Cáucaso y Asia Central.





