El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció su retórica contra el gobierno de La Habana, asegurando que el sistema político de la isla “va a caer muy pronto”.
El mandatario posicionó a Cuba como el siguiente objetivo estratégico de su administración una vez que concluya la actual operación militar que Washington ejecuta junto a Israel en territorio iraní.
Trump detalló que la caída de la administración cubana sería “la cereza del pastel” tras la captura de Nicolás Maduro en enero pasado y el reciente restablecimiento de relaciones diplomáticas con el gobierno interino de Venezuela, encabezado por Delcy Rodríguez.
El presidente confirmó que el secretario de Estado, Marco Rubio, tiene la tarea de explorar contactos con actores vinculados al gobierno cubano, afirmando que en la isla “tienen muchísimas ganas de negociar”.
Trump insistió en que “es solo cuestión de tiempo” para que la estrategia estadounidense se vuelque hacia el Caribe.Visión histórica: “Cuba está lista después de 50 años”, sentenció el mandatario, sugiriendo que el régimen castrista enfrenta un momento de debilidad terminal que su administración está dispuesta a capitalizar.





