La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó el balance final de las jornadas de movilización por el Día Internacional de las Mujeres.
La mandataria calificó la jornada como un ejercicio democrático y de libertad de expresión, resaltando que la esencia de las marchas en todo el país fue el reclamo legítimo de justicia y seguridad.
Sheinbaum enfatizó que la gran mayoría de las mujeres que salieron a las calles en las 32 entidades federativas lo hicieron de manera ordenada y pacífica. Según cifras oficiales, solo en la capital del país participaron más de 120,000 personas.
Respecto a los incidentes registrados en puntos específicos —como el intento de irrupción en la Fiscalía de Puebla o los conatos de violencia en las vallas de Palacio Nacional—, la presidenta informó que estos actos fueron realizados por grupos “muy minoritarios” que no representan el espíritu general del movimiento.
Reiteró su postura contra el uso de la violencia como método de protesta. Señaló que, si bien se entiende la rabia y el dolor detrás de las consignas, su gobierno prioriza el diálogo y la protección de todas las personas, incluyendo a las propias manifestantes, razón por la cual se mantuvieron protocolos de contención sin represión.
“Nuestra tarea es que cada 8 de marzo haya menos motivos para marchar y más derechos consolidados”, declaró, reafirmando que las reformas legales y los nuevos apoyos, como la Pensión Mujeres Bienestar, son pasos hacia la justicia sustantiva.
El reporte de “saldo blanco” emitido por el Gobierno Federal coincide con los informes locales de estados como Puebla y Estado de México, donde a pesar de las pintas y daños materiales menores en fachadas de edificios públicos y estaciones de transporte (RUTA y Metrobús), no se reportaron víctimas ni heridos de gravedad.
La mandataria cerró el tema agradeciendo a las miles de mujeres policías y elementos de protección civil que acompañaron los contingentes, permitiendo que la jornada transcurriera con seguridad.
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