El gobierno de Irán confirmó que el nuevo Líder Supremo, Mojtaba Jameneí, sufrió heridas durante la ofensiva aérea lanzada por las fuerzas de Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero. A pesar del hermetismo inicial que rodeó el ataque a las sedes estratégicas del régimen, un alto funcionario iraní reveló a la agencia Reuters que el mandatario fue alcanzado por la onda expansiva de los bombardeos.
De acuerdo con el reporte oficial, las lesiones de Jameneí han sido calificadas como “leves”, asegurando que recibió atención médica inmediata y que nunca perdió el conocimiento.
Las autoridades enfatizaron que el Líder Supremo se encuentra totalmente fuera de peligro y que ha retomado sus actividades habituales, manteniéndose al frente del Consejo Supremo de Seguridad Nacional para coordinar la respuesta ante la actual crisis en el Estrecho de Ormuz.
La mención de su estado de salud busca disipar los rumores que inundaron las redes sociales en días recientes, donde usuarios críticos y opositores utilizaron términos satíricos para cuestionar la fragilidad del mando tras el ataque.
El funcionario consultado subrayó que la difusión de esta información busca demostrar que el liderazgo del país no ha sido descabezado y que la cadena de mando permanece intacta frente a las “agresiones extranjeras”.
Analistas internacionales consideran que la admisión de estas heridas, aunque leves, representa un hecho sin precedentes que evidencia la precisión de los ataques de la coalición occidental contra objetivos de alto valor en territorio iraní. Este suceso ocurre en un momento de máxima volatilidad, justo cuando Irán ha intensificado sus amenazas de bloquear el paso de petróleo a nivel global como represalia por la incursión militar en su suelo.
Por el momento, se espera que en las próximas horas los medios estatales iraníes difundan imágenes o un mensaje televisado de Mojtaba Jameneí para ratificar su estado de salud y reafirmar la postura de resistencia del régimen.





