Fuerzas Especiales y el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) llevaron a cabo un ataque masivo con drones de largo alcance contra el puerto de Ust-Luga, en la región rusa de Leningrado, durante la madrugada de este miércoles.
La ofensiva aérea impactó directamente en el complejo de fraccionamiento de condensado de gas de la empresa Novatek, provocando un incendio de grandes proporciones que obligó a la suspensión temporal de las operaciones de exportación en esta terminal clave del Mar Báltico.
De acuerdo con reportes del Estado Mayor de Ucrania, los drones recorrieron más de 900 kilómetros desde la frontera para alcanzar su objetivo, logrando dañar tanques de almacenamiento y brazos de carga de productos petroleros.
El gobernador de la región de Leningrado, Alexander Drozdenko, confirmó el siniestro y señaló que las unidades de emergencia trabajan en la contención del fuego; de manera preliminar, no se reportan víctimas mortales, aunque el humo del incendio fue visible incluso desde la costa de Finlandia.
Este ataque representa el segundo golpe estratégico a la infraestructura energética rusa en el Báltico en menos de una semana, tras la agresión previa al puerto de Primorsk el pasado 23 de marzo.
Las autoridades de Kiev señalaron que estas operaciones buscan degradar el potencial económico-militar del Kremlin y reducir los ingresos derivados de la exportación de combustibles que financian la invasión a territorio ucraniano.
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