La presidenta del Senado de la República, Laura Itzel Castillo Juárez, destacó la importancia de los consensos alcanzados entre las bancadas de Morena y el Partido del Trabajo (PT) para concretar la aprobación de los ejes centrales del “Plan B” de la reforma electoral.
La senadora calificó la votación como un triunfo de la austeridad republicana, subrayando que las modificaciones legales permitirán un ahorro significativo en el gasto público al reducir los excesos presupuestarios de las instituciones electorales.
Pese a la falta de acuerdo constitucional para adelantar la revocación de mandato a 2027, Castillo Juárez minimizó las diferencias con el PT, señalando que la esencia de la reforma —enfocada en fortalecer la justicia social y democratizar el acceso al poder— permanece intacta.
Para la legisladora, el hecho de que se lograran los votos necesarios para topar salarios y compactar estructuras administrativas demuestra que la coalición gobernante mantiene una ruta clara hacia la transformación del sistema político mexicano, priorizando siempre el reclamo ciudadano de un gobierno menos costoso.
La presidenta de la Mesa Directiva enfatizó que este paquete legislativo, que ahora se traslada a la Cámara de Diputados, representa un compromiso ineludible con la sociedad para acabar con las “élites doradas” que durante décadas controlaron los procesos electorales.
Laura Itzel Castillo concluyó que el debate parlamentario ha sido un ejercicio de altura donde se respetaron las visiones de cada grupo, pero donde finalmente prevaleció la voluntad de consolidar un marco jurídico que garantice que los recursos públicos se utilicen para el bienestar del pueblo y no para el mantenimiento de privilegios burocráticos.





