El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este domingo que no tiene inconveniente en que Cuba reciba petróleo de un buque ruso que se encuentra en las inmediaciones de la isla, al señalar que la población necesita cubrir sus necesidades básicas.
Las declaraciones se producen luego de que se diera a conocer que Washington permitirá el arribo de un tanquero ruso a territorio cubano. La embarcación, identificada como Anatoly Kolodkin, navega a menos de 24 kilómetros de la isla y se prevé su entrada a aguas cubanas el domingo, con llegada programada para el martes.
De acuerdo con la información disponible, el buque cuenta con bandera rusa y se encuentra sancionado tanto por Estados Unidos como por la Unión Europea. Su llegada contribuiría a mitigar la crisis energética que enfrenta Cuba, caracterizada por escasez de combustible y afectaciones en servicios esenciales.
Durante declaraciones a bordo del avión presidencial, Trump restó importancia al impacto del envío de crudo en la situación política de la isla y reiteró sus críticas al gobierno cubano, al que calificó como deficiente y corrupto. No obstante, indicó que prefiere permitir un alivio en el suministro energético al considerar que la población requiere servicios como calefacción y aire acondicionado.
El contexto de esta decisión se enmarca en la política de presión que su administración ha mantenido sobre La Habana desde enero, cuando se restringió el flujo de petróleo hacia la isla con el objetivo de impulsar negociaciones y reformas.
Cuba enfrenta actualmente dificultades para cubrir su demanda energética diaria, lo que ha derivado en apagones prolongados y afectaciones a la actividad económica.





