En un momento que ya rompió el internet, la diplomacia internacional dejó de lado los protocolos rígidos para rendir tributo a la cultura pop. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y la primera ministra de Japón elevaron su “ki” político al sellar su encuentro bilateral con un gesto que los fans de todo el mundo reconocieron de inmediato: un guiño directo a Dragon Ball.
La escena ocurrió durante el cierre de la visita oficial de Macron a tierras niponas, subrayando que la relación entre ambas naciones es, literalmente, de un nivel superior.
Francia es, históricamente, el segundo mercado más grande del mundo para el manga y el anime, solo después de Japón. Este gesto no fue casualidad, sino un reconocimiento al legado de Akira Toriyama y al poder del soft power japonés en Europa.
Tras la firma de acuerdos estratégicos en materia de tecnología y seguridad, ambos mandatarios posaron ante las cámaras haciendo una referencia visual a la icónica serie, desatando una ola de memes y comentarios positivos bajo el hashtag #SaiyajinDiplomacy.
Más allá de la broma, el gesto simboliza una unión “poderosa” frente a los retos globales de este 2026, sugiriendo que la alianza entre París y Tokio está en su fase de máximo potencial.
Macron, conocido por ser un entusiasta de la cultura japonesa (recordemos su famosa publicación de un dibujo original de One Piece en años anteriores), aprovechó la ocasión para reafirmar que la cooperación cultural es tan vital como la económica.
“La fuerza de nuestra amistad no tiene límites, es como el espíritu de un guerrero que siempre busca superarse”, comentaron fuentes cercanas a la delegación francesa tras el encuentro.





