La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo detalló los pormenores del acuerdo alcanzado con Estados Unidos respecto al Tratado de Aguas de 1944. La mandataria explicó que, debido a las condiciones de sequía extrema que afectaron la región norte del país durante los últimos cinco años, México no pudo cumplir con la entrega del volumen de agua estipulado proveniente del Río Bravo.
Ante este déficit, el Gobierno de México negoció un esquema de pagos extraordinarios para regularizar la situación. Según informó la jefa del Ejecutivo durante su conferencia matutina, se acordó realizar un envío de líquido durante el año pasado y se ha programado un segundo envío para este 2026. Esta medida busca dar cumplimiento a los compromisos internacionales sin comprometer el abastecimiento para consumo humano y las actividades agrícolas en las entidades fronterizas.
La presidenta Sheinbaum subrayó que la gestión del agua se realiza bajo criterios técnicos y de soberanía nacional, priorizando el diálogo diplomático con la administración estadounidense para evitar conflictos legales o sanciones derivadas del tratado bilateral.





