El ministro británico de Tecnología, Ian Murray, informó ante el Parlamento sobre una grave brecha de seguridad que afectó a UK Biobank, una de las organizaciones benéficas de salud más importantes del Reino Unido. Los datos confidenciales de aproximadamente medio millón de voluntarios fueron extraídos y puestos a la venta de manera ilícita en la plataforma de comercio electrónico Alibaba.
A pesar de la magnitud de la filtración, el funcionario ofreció un mensaje de tranquilidad a los afectados basándose en el reporte técnico de la organización. Según Murray, los conjuntos de datos no incluían información identificable directamente, como nombres, direcciones postales, datos de contacto o números telefónicos. Esto reduce significativamente el riesgo de suplantación de identidad directa para los ciudadanos involucrados.
El ministro destacó la cooperación internacional para contener el incidente y agradeció específicamente al Gobierno chino por la celeridad y seriedad con la que colaboraron para eliminar los anuncios de la plataforma. Por su parte, UK Biobank aseguró que ningún comprador llegó a pagar por el acceso a esta información antes de que fuera retirada del mercado. El incidente ha reavivado el debate en Londres sobre la seguridad de las bases de datos biogenéticas y la necesidad de protocolos de cifrado más robustos para proteger la privacidad en investigaciones médicas.
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