El secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, presentó este lunes las medidas específicas que el Gobierno Federal está implementando para contener la volatilidad en los precios de las gasolinas y el diésel. En un contexto de presiones internacionales, el funcionario destacó que la prioridad de la administración es evitar “gasolinazos” que impacten la inflación y el poder adquisitivo de las familias mexicanas.
La estrategia principal consiste en el ajuste dinámico del estímulo fiscal al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Amador Zamora explicó que, mediante el uso de excedentes petroleros y una gestión eficiente del gasto público, se ha logrado amortiguar los incrementos derivados de la inestabilidad en el mercado energético global, particularmente por los recientes conflictos en Oriente Medio. Este mecanismo permite que, cuando el precio internacional del crudo sube, el gobierno reduzca la carga impositiva para que el consumidor final no perciba el aumento en las estaciones de servicio.
Adicionalmente, el secretario señaló que estas acciones se complementan con la reciente iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum para reducir las comisiones en pagos con tarjeta y vales, así como con un estricto monitoreo de los márgenes de ganancia de los concesionarios a través de la PROFECO. Con estas medidas coordinadas, Hacienda reafirma su compromiso de mantener la estabilidad macroeconómica y garantizar que los precios de los energéticos se mantengan dentro de los rangos previstos por la política de bienestar nacional





