En entrevista con Iván Mercado, el director de Sol de Puebla, Jorge Rodríguez, aseguró que las recientes acusaciones provenientes de Estados Unidos contra actores políticos mexicanos representan un golpe directo a la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, al poner en entredicho la capacidad del gobierno para combatir de fondo la llamada narcopolítica.
Rodríguez consideró que el señalamiento contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, no es un hecho aislado, sino parte de un proceso más amplio que se venía gestando desde hace tiempo en Estados Unidos, particularmente a partir de investigaciones relacionadas con figuras del crimen organizado como Ismael “El Mayo” Zambada.
“El tema no sorprende, porque desde hace meses se anticipaba que habría acusaciones formales contra políticos mexicanos; lo que no se sabía era cuándo ni contra quiénes”, señaló. En ese sentido, explicó que los procesos judiciales en cortes estadounidenses han generado información que podría revelar redes de complicidad entre el crimen organizado y actores políticos en México.
El periodista también vinculó este escenario con la estrategia del presidente Donald Trump, quien —dijo— ha impulsado iniciativas de seguridad regional que colocan a México como un punto central del problema del narcotráfico, en un contexto político interno en Estados Unidos donde busca recuperar respaldo.
Sin embargo, Rodríguez enfatizó que más allá del factor externo, el problema es estructural dentro del país. Afirmó que México enfrenta un deterioro progresivo del tejido social y una pérdida de control territorial en diversas regiones, donde grupos criminales han rebasado a las autoridades.
“Durante años se han aplicado distintas estrategias, desde la ‘guerra contra el narco’ hasta los ‘abrazos, no balazos’, pero ninguna ha resuelto el problema de fondo”, apuntó, al recordar que la violencia ha dejado cientos de miles de víctimas y una profunda crisis de seguridad.
En cuanto al proceso legal, explicó que corresponde a la Fiscalía General de la República determinar si existen elementos suficientes para proceder con una detención con fines de extradición, luego de que la solicitud fuera canalizada por la Secretaría de Relaciones Exteriores.
No obstante, advirtió que una eventual negativa por parte de México podría generar tensiones con Estados Unidos, e incluso derivar en presiones políticas o diplomáticas más severas.
Finalmente, el director de Sol de Puebla señaló que este caso podría ser apenas el inicio de una serie de acusaciones más amplias, lo que obligará al gobierno mexicano a demostrar con hechos su postura frente al crimen organizado.
“Más que un caso aislado, esto abre la pregunta de fondo: si realmente existe voluntad para enfrentar la narcopolítica en México”, concluyó.





