En entrevista con Iván Mercado, el vicepresidente de ONEXPO Puebla, José Manuel Sánchez Rojo, señaló que la estabilidad en el precio de los combustibles en México depende directamente del apoyo fiscal que otorga el gobierno federal.
Explicó que, pese al aumento en el precio internacional del petróleo —que ha superado los 120 dólares por barril debido a tensiones globales—, en el país se ha logrado contener el costo al consumidor gracias al mecanismo del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), el cual permite amortiguar los incrementos.
“El estímulo fiscal es clave en este tipo de escenarios. Mientras el gobierno absorba ese impacto, se puede mantener el precio en cierto margen”, indicó.
Sánchez Rojo detalló que el margen de ganancia para los distribuidores de combustible es reducido, oscilando entre el 5% y 5.5%, lo que limita la capacidad de las estaciones para absorber incrementos sin trasladarlos al consumidor final.
En ese sentido, advirtió que si el gobierno deja de aplicar estos estímulos, el precio de las gasolinas inevitablemente aumentará, ya que los empresarios no pueden operar con pérdidas.
Asimismo, subrayó que la duración de esta contención dependerá de factores externos, principalmente del comportamiento del mercado internacional y de conflictos geopolíticos que impactan el precio del crudo.
Finalmente, reiteró que, por ahora, los precios pueden mantenerse estables mientras continúe el respaldo fiscal, pero reconoció que el panorama es incierto si las condiciones globales no mejoran en el corto plazo.





