Un avión ambulancia encargado del traslado de pacientes sospechosos de padecer hantavirus, evacuados del crucero MV Hondius, realizó una escala imprevista en el aeropuerto de Gran Canaria este miércoles. La maniobra fue necesaria tras detectarse un fallo técnico en una de las burbujas de aislamiento sanitario y en el sistema eléctrico de soporte vital de uno de los pasajeros, lo que comprometía los protocolos de bioseguridad establecidos para el vuelo.
La aeronave, que despegó desde Praia, Cabo Verde, con destino inicial a Ámsterdam, Países Bajos, solicitó aterrizar en territorio español luego de que las autoridades de Marruecos denegaran el permiso para realizar una escala técnica en Marrakech. Ante la imposibilidad de reparar el equipo de aislamiento en vuelo, el centro de control autorizó el descenso en las Islas Canarias bajo estrictas medidas de control sanitario para evitar cualquier contacto con el exterior.
La Delegación del Gobierno en Canarias informó que, siguiendo el protocolo de enfermedades infecciosas, no se permitió el desembarque ni el embarque de ninguna persona durante la estancia de la aeronave en la plataforma aeroportuaria. Los pacientes permanecieron en el interior del avión con soporte eléctrico proporcionado por los servicios de tierra del aeropuerto, a la espera de una segunda aeronave medicalizada enviada para completar el traslado hacia territorio neerlandés.
Este incidente se produce en el contexto de un brote de hantavirus detectado en el crucero de expedición MV Hondius, el cual ha dejado un saldo de tres fallecidos y varios casos confirmados. Mientras se resuelve la contingencia del transporte aéreo, el buque continúa su navegación hacia el puerto de Granadilla, en Tenerife, donde se prevé que las autoridades sanitarias realicen una inspección epidemiológica exhaustiva a su llegada





