Investigaciones epidemiológicas preliminares, respaldadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), han identificado al “paciente cero” del brote de hantavirus que afecta al crucero de expedición MV Hondius. Según los reportes, se trata de un ciudadano neerlandés que embarcó en el puerto de Ushuaia, en el extremo sur de Argentina, portando el virus de manera asintomática.
El pasajero y su esposa, ambos de nacionalidad neerlandesa, realizaron un extenso viaje de varias semanas por distintas regiones de Argentina antes de iniciar su travesía marítima hacia la Antártida. De acuerdo con el diario El País, la hipótesis principal de las autoridades sanitarias internacionales es que el contagio ocurrió “fuera del barco”, específicamente durante las actividades terrestres de la pareja en zonas rurales o naturales del país sudamericano, donde el virus es endémico a través del contacto con roedores silvestres.
La crisis sanitaria se desató una vez que el buque se encontraba en alta mar, momento en el que el paciente comenzó a manifestar síntomas graves de insuficiencia respiratoria. La situación escaló rápidamente, afectando a otros pasajeros y tripulantes, lo que obligó a activar protocolos de evacuación internacional y derivó en la reciente escala de emergencia en Gran Canaria para el traslado de los pacientes más críticos hacia los Países Bajos.
Por su parte, el Ministerio de Salud de Argentina ha iniciado una trazabilidad del recorrido de la pareja en territorio nacional para identificar posibles focos de infección y alertar a las localidades visitadas. La OMS subrayó que, debido al periodo de incubación del hantavirus, es altamente probable que el ambiente controlado del crucero no fuera el sitio de origen de la infección inicial, aunque sí el escenario de la propagación posterior entre los ocupantes del navío.





