El presidente de la Unión Poblana de Escuelas Particulares, Jorge González, expresó preocupación e incertidumbre ante la propuesta de reducir hasta 40 días el calendario escolar, al señalar que los colegios privados tienen contratos y compromisos académicos que cumplir con los padres de familia.
En entrevista con Iván Mercado, el representante del sector educativo particular aseguró que la principal inquietud proviene de las familias, quienes consideran que la medida afectaría tanto la formación académica como la organización económica y laboral de miles de hogares.
“Estamos en el mismo sentido preocupados y bastante presionados por los padres de familia. Ellos son los que están ahorita con la mayor afectación ante la noticia del recorte de 40 días al calendario”, expresó.
Jorge González explicó que las escuelas particulares aún esperan lineamientos oficiales por parte de la Federación y de la Secretaría de Educación Pública, pues aunque la presidenta aclaró que se trata de una propuesta, advirtió que una vez publicada oficialmente tendría que aplicarse.
Detalló que las instituciones privadas analizan mecanismos para garantizar continuidad académica hasta el 15 de julio, ya que los padres de familia contrataron un servicio educativo con fechas y condiciones previamente establecidas.
“Los particulares trabajamos precisamente bajo contratos para brindar estos servicios de educación. Tenemos un compromiso con los padres de familia y no podemos afectar ese acuerdo”, sostuvo.
Asimismo, enfatizó que las escuelas privadas no dependen de sindicatos y que buscan actuar conforme al contexto educativo y a los lineamientos de la Nueva Escuela Mexicana, sin perjudicar a los alumnos.
El dirigente informó que el próximo miércoles sostendrán una reunión con el secretario de Educación en Puebla, Manuel Viveros, con el objetivo de plantear la situación del sector y buscar alternativas que permitan cumplir los compromisos académicos establecidos con las familias.
Finalmente, reconoció que la preocupación no es exclusiva de Puebla, pues en otras entidades como Nuevo León y Jalisco también existe incertidumbre sobre la aplicación de la reducción del calendario escolar y sus consecuencias para estudiantes y padres de familia.





