En entrevista con Iván Mercado, la presidenta de Coparmex Puebla, Beatriz Camacho expresó su preocupación por la propuesta de reducir el calendario escolar en México con motivo del Mundial de Futbol de 2026, al considerar que la medida podría vulnerar el derecho constitucional a la educación y generar impactos económicos y sociales para miles de familias.
La dirigente empresarial señaló que la educación es una herramienta fundamental para combatir la desigualdad y el rezago educativo que aún persiste en el país tras los efectos de la pandemia de COVID-19.
“Sabemos que México todavía enfrenta importantes brechas educativas y cualquier reducción efectiva del tiempo en aulas debe analizarse con muchísimo cuidado”, afirmó.
Beatriz Camacho indicó que la propuesta no atiende al principio de proporcionalidad, ya que modificar el calendario escolar para millones de estudiantes en todo el país por un evento que se desarrollará únicamente en ciertos estados y fechas específicas resulta una medida excesiva.
En ese sentido, planteó que podrían aplicarse soluciones regionales o temporales enfocadas únicamente en las entidades y días donde exista mayor complejidad logística por el Mundial, sin afectar de manera generalizada la continuidad educativa.
“México puede prepararse para eventos internacionales de gran magnitud sin comprometer derechos fundamentales”, sostuvo.
La presidenta de Coparmex Puebla también advirtió sobre las consecuencias laborales y económicas que implicaría un recorte anticipado del ciclo escolar, especialmente para madres y padres trabajadores que organizan sus actividades con base en el calendario educativo oficial.
Explicó que periodos adicionales fuera de las aulas generan costos extra, complicaciones laborales y alteraciones en la dinámica familiar.
“Las decisiones deben sustentarse en criterios técnicos, pedagógicos y jurídicos, privilegiando siempre el interés superior de la niñez”, enfatizó.
Finalmente, hizo un llamado a reconsiderar la propuesta y buscar soluciones equilibradas entre logística, movilidad y educación, evitando afectar la productividad laboral, la economía familiar y el acceso pleno a la enseñanza.





