El gobernador del estado respondió a las críticas emitidas por la diputada Fedra Suriano respecto a las recientes reformas a la Ley Orgánica, las cuales permiten ajustes en la estructura del gabinete estatal. Ante los señalamientos de la legisladora, quien calificó las modificaciones como actos de conveniencia personal, el mandatario estatal sostuvo que las propuestas enviadas al Congreso obedecen a una planeación institucional y no a intereses particulares.
Durante su pronunciamiento, el Ejecutivo realizó un comparativo entre su actual propuesta administrativa y proyectos ejecutados en administraciones pasadas. El gobernador utilizó como referencia obras de periodos anteriores para establecer una distinción entre la reestructuración orgánica y lo que denominó gastos suntuarios, declarando textualmente que “capricho es hacer el Barroco o el Teleférico”.
La defensa de la reforma se centró en la necesidad de adecuar el aparato gubernamental a los objetivos de la gestión actual, desmarcando estas acciones de las decisiones de gobiernos previos que, a su juicio, representaron inversiones fuera del orden de la necesidad pública. El mandatario insistió en que su administración no actúa bajo impulsos, sino bajo un esquema de organización que busca la eficiencia en la ejecución de los programas estatales.





