El director ejecutivo de Saudi Aramco, Amin Nasser, alertó que la estabilización del mercado petrolero mundial podría retrasarse hasta el año 2027 debido al bloqueo prolongado en el Estrecho de Ormuz. Durante una llamada con analistas tras la presentación de resultados financieros, Nasser explicó que la interrupción del tráfico marítimo ha generado un desequilibrio sin precedentes que no se resolverá de forma inmediata, incluso si el paso se reabriera hoy.
La situación actual ha transformado drásticamente la logística energética global:
Caída del tráfico marítimo: El tránsito por el estrecho se ha desplomado de 70 barcos diarios a menos de cinco embarcaciones, lo que representa una pérdida de aproximadamente 100 millones de barriles de crudo por semana para el mercado internacional.
Precios al alza: Ante la incertidumbre, el crudo Brent ha superado la barrera de los $104 dólares por barril, mientras que firmas como JP Morgan y Morgan Stanley ya pronostican escenarios que podrían alcanzar los $150 dólares si el conflicto persiste.
Estrategia de emergencia: Para mitigar el impacto, Saudi Aramco ha incrementado la capacidad de su oleoducto Este-Oeste a siete millones de barriles diarios, redirigiendo el crudo hacia el puerto de Yanbu en el Mar Rojo para evitar la zona de conflicto.
Nasser enfatizó que, mientras más tiempo permanezcan las restricciones derivadas de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, más lenta será la recuperación de la confianza de los inversores y la normalización de los precios, lo que mantiene al mundo bajo la amenaza de una espiral inflacionaria persistente durante los próximos años.





