lunes, mayo 18, 2026

Confirman muerte en Dinamarca de la ballena “Timmy” tras polémico rescate

spot_img

Compartir

La Agencia de Protección Ambiental de Dinamarca confirmó el hallazgo del cuerpo sin vida de la ballena jorobada apodada “Timmy” (o “Hope”) cerca de la isla danesa de Anholt, en el estrecho de Kattegat. El trágico desenlace ocurre apenas dos semanas después de un espectacular y controvertido operativo de traslado hacia el mar del Norte que costó cerca de 1.5 millones de euros, desatando una fuerte ola de indignación y debate en Alemania sobre los límites de la intervención humana en la fauna silvestre.
El cetáceo, un ejemplar juvenil de unos diez metros de largo, se convirtió en un fenómeno mediático tras quedar varado a finales de marzo en aguas poco profundas de la bahía de Wismar, en la costa báltica alemana. Al encontrarse fuera de su hábitat natural y en aguas de baja salinidad, la salud de la ballena se deterioró rápidamente. Tras varios intentos fallidos de reflotamiento, los científicos del Museo Oceanográfico de Stralsund y la Comisión Ballenera Internacional desaconsejaron nuevas maniobras, advirtiendo que el animal estaba “severamente comprometido” y que prolongar su vida mediante un traslado forzado constituía un acto de “pura crueldad animal”.

A pesar de las advertencias expertas y de que el gobierno regional inicialmente dio por cerrado el caso, la presión en redes sociales impulsó una solución alternativa. Dos conocidos empresarios alemanes, Karin Walter-Mommert y Walter Gunz, decidieron financiar de manera privada el millonario rescate. El operativo, autorizado por el Ministerio de Medio Ambiente de Mecklemburgo-Antepomerania como un “experimento”, consistió en guiar a la ballena debilitada hacia una barcaza inundada para remolcarla a lo largo de la costa danesa, donde finalmente fue liberada en mar abierto el pasado 2 de mayo.
El fracaso de la misión quedó en evidencia pocos días después de la liberación, cuando el dispositivo de rastreo satelital instalado en el lomo del cetáceo dejó de emitir señales. Tras la mejora de las condiciones climáticas del fin de semana, personal de la Agencia Danesa para la Naturaleza localizó el cadáver flotando y recuperó el transmisor, confirmando la identidad del ejemplar.

Las autoridades de Dinamarca informaron que, debido a que el cuerpo no representa un peligro de navegación ni un problema sanitario inmediato en la zona, no existen planes para retirarlo o realizarle una necropsia. Asimismo, instaron a la población a no acercarse a los restos por riesgo de transmisión de enfermedades y por la posibilidad de que el cadáver explote debido a la acumulación de gases por la descomposición. El caso ha reabierto un duro cuestionamiento en la comunidad científica hacia la gestión ambiental guiada por la presión de las redes sociales por encima de los criterios biológicos.

spot_img

Leer más

Elecciones 2024