El Organismo de Cirujanos Plásticos de Puebla emitió una alerta máxima y un enérgico llamado a la ciudadanía para verificar de manera exhaustiva las certificaciones, cédulas profesionales y permisos sanitarios antes de someterse a cualquier procedimiento estético. El pronunciamiento ocurre tras revelarse el caso de la Clínica Detox, ubicada en la Calzada Zavaleta, el cual derivó en la muerte de una paciente y el descubrimiento de una red de usurpación de funciones médicas.
Las autoridades del sector salud y especialistas advirtieron que la proliferación de supuestas clínicas “exprés” o estéticas clandestinas pone en riesgo inminente la vida de las personas al ofrecer cirugías complejas bajo fachadas comerciales engañosas y precios drásticamente bajos.
El caso que encendió las alarmas: La tragedia de Blanca Adriana
El llamado del gremio médico responde a los acontecimientos ocurridos en la sucursal de Detox Clínica en Zavaleta. El pasado 18 de mayo, Blanca Adriana Vázquez Montiel, una estilista de 37 años originaria de Huauchinango, acudió al consultorio acompañada de su esposo únicamente para una valoración. En el lugar, fue convencida de realizarse ese mismo día una “liposucción exprés” mínimamente invasiva por un costo de 14,000 pesos.
Durante la intervención, el personal envió al esposo a comprar material de curación a una plaza comercial. Al regresar, encontró las instalaciones del penthouse completamente vacías, cerradas y con los teléfonos desconectados.
El hallazgo: Días después, el cuerpo sin vida de Blanca Adriana fue localizado en una barranca de Atltzayanca, Tlaxcala, aún con vendas y heridas quirúrgicas en el abdomen.
Prófugos de la justicia: Cámaras de seguridad del edificio captaron el momento en que la supuesta especialista, Diana Alejandra Palafox Romero, junto con su hijo y una asistente, bajaron el cuerpo envuelto en sábanas para meterlo en la cajuela de un automóvil Mini Cooper rojo antes de huir.
Falsificación de perfiles, robos de identidad y clausuras
Las investigaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Secretaría de Salud revelaron las alarmantes anomalías con las que operaba este negocio:
Sin cédula profesional: El Registro Nacional de Profesionistas confirmó que Diana Palafox no posee ninguna carrera en medicina ni especialidad quirúrgica. Reportes locales arrojaron que previamente se desempeñó en atención a clientes de telefonía móvil.
Robo de contenido: Una cirujana plástica de origen peruano denunció públicamente que Palafox robaba sus videos y contenido estético de redes sociales para promocionar los aparatos y simular que ella realizaba los procedimientos en Puebla.
Clínica fantasma: El local de Zavaleta fue rentado bajo engaños en febrero de 2026 bajo un contrato de uso exclusivamente habitacional. Asimismo, las autoridades ya procedieron a la clausura de una segunda sucursal clandestina vinculada a la misma marca en la colonia Anzures.
¿Cómo identificar a un cirujano plástico certificado?
Ante este panorama, el Colegio de Cirujanos Plásticos reiteró que procedimientos como la liposucción, el endolifting o cirugías reconstructivas solo pueden ser ejecutados por Médicos Cirujanos con Especialidad en Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva, quienes deben contar con:
Cédula de Especialidad Médica expedida por la SEP.
Certificación vigente ante el Consejo Mexicano de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (CMCPER).
Licencia Sanitaria de COFEPRIS visible en el establecimiento, el cual debe ser un hospital o clínica autorizada para quirófano, nunca una casa habitación o departamento ejecutivo.





