Especialistas de la NASA mantienen bajo observación las condiciones del océano Pacífico ante posibles señales relacionadas con el desarrollo del fenómeno climático de El Niño hacia finales de este año.
El monitoreo se realiza mediante el satélite Sentinel-6 Michael Freilich, operado en colaboración con la Agencia Espacial Europea (ESA), el cual permite medir variaciones en la altura de la superficie del mar a nivel global cada 10 días.
De acuerdo con los reportes científicos, se detectó una masa de agua cálida conocida como onda Kelvin desplazándose desde el Pacífico occidental hacia las costas de Sudamérica. Este tipo de fenómenos puede influir en cambios climáticos a gran escala.
Los registros indican que a finales de enero se identificó una primera onda cerca de Micronesia, mientras que en marzo surgió otra de mayor intensidad con dirección al este del Pacífico. Datos recientes también muestran que el nivel del mar frente a Perú y Ecuador se encuentra por encima del promedio habitual, lo que refleja un incremento de temperatura bajo la superficie oceánica.
La NASA señaló que este comportamiento continúa bajo análisis y que aún no es posible determinar la intensidad que podría alcanzar El Niño. Sin embargo, especialistas advierten que, en caso de consolidarse, el fenómeno podría generar alteraciones climáticas en distintas regiones del mundo durante los próximos meses.




