El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Brasil confirmó una reducción del 40% en la deforestación de los bosques maduros de la Mata Atlántica entre los años 2024 y 2025.
El hallazgo fue sustentado por un estudio satelital elaborado de forma conjunta por el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) y la prestigiosa Fundación SOS Mata Atlántica.
De acuerdo con las métricas oficiales del informe, la superficie de selva nativa devastada experimentó un desplome drástico al pasar de 14,366 hectáreas registradas en el ciclo de monitoreo anterior a 8,668 hectáreas en el período actual. Las autoridades ambientales destacaron que se trata de una marca histórica absoluta, ya que, por primera vez en 40 años de mediciones continuas, la pérdida anual de este ecosistema se sitúa por debajo de la barrera de las 10,000 hectáreas.
A pesar de la tregua en la tala ilegal conseguida gracias al endurecimiento de los controles gubernamentales, la Mata Atlántica sigue encontrándose en una situación crítica de conservación frente a la presión agropecuaria e inmobiliaria:
Hoy en día, este hotspot ecológico conserva apenas cerca del 24% de su cobertura forestal original, extendida a lo largo de la costa brasileña.
De dicho porcentaje remanente, aproximadamente el 12.4% corresponde a los bosques maduros monitorizados por el atlas satelital, áreas catalogadas como estratégicas y de máxima prioridad para la preservación de la biodiversidad global y el almacenamiento masivo de carbono.
Los científicos de SOS Mata Atlántica enfatizaron que, aunque la cifra es sumamente alentadora, el objetivo definitivo de cara a las metas climáticas globales de 2030 debe seguir siendo la deforestación cero y la restauración activa de los corredores biológicos degradados.
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