El presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas, encabezó un mitin político en el estado de Coahuila para respaldar las cifras de la jornada electoral. Durante su intervención, el líder tricolor aprovechó el escenario para lanzar duras críticas en contra de la dirigencia y los operadores de Morena, quienes previamente habían acusado presuntas irregularidades en el estado.
El dirigente aseguró que la tendencia de los votos en la entidad consolida el respaldo ciudadano hacia su proyecto de gobierno, marcando una clara distancia de la estrategia operada por el partido oficialista.
Mensaje político y defensa del estado
El discurso de Moreno Cárdenas se centró en la defensa de la soberanía política del estado y en el rechazo a la intervención de actores externos:
La declaración: “No queremos corruptos en Coahuila”, afirmó de manera tajante el líder priista, en una alusión directa a los señalamientos presentados por la secretaría de Bienestar federal, Ariadna Montiel, sobre supuestos operativos de compra de votos.
Blindaje electoral: “Alito” Moreno argumentó que los ciudadanos salieron a las urnas a votar en plena libertad, defendiendo el modelo de seguridad y estabilidad que, según sus palabras, caracteriza a la administración local frente a los estados gobernados por la oposición.
Descalificación de denuncias: El dirigente calificó las impugnaciones y quejas de Morena como “patadas de ahogado” e intentos mediáticos para demeritar un triunfo que calificó como contundente e inobjetable en las urnas.
Llamado a la unidad del bloque local
Acompañado por liderazgos regionales y las estructuras del partido en Coahuila, Alejandro Moreno instó a mantener el blindaje político en la entidad y a avanzar con la agenda legislativa local. Afirmó que el PRI y sus aliados locales mantendrán una vigilancia estricta para asegurar que se respeten los cómputos oficiales en los comités distritales, cerrando el paso a lo que denominó “intentos de desestabilización centralista”.





