El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este martes que su administración no tiene previsto dar por concluido el conflicto con Irán en el corto plazo, al señalar que “aún queda mucho para que todo haya concluido” en medio de la escalada bélica que mantienen ambas naciones desde el 7 de julio.
“Si nos fuéramos [de Irán] mañana, habría sido un éxito enorme, colosal. Pero mañana no nos vamos (…) aún queda mucho para que todo haya concluido”, afirmó el mandatario durante una reunión con el presidente libanés, Joseph Aoun, en la Casa Blanca.
Sin reuniones con Irán hasta que Teherán “esté listo”
Trump también descartó la posibilidad de un acercamiento diplomático en el corto plazo, al señalar que Washington no tiene interés en reunirse con la parte iraní hasta que Teherán esté listo para hacerlo “de manera significativa”.
“Nos reuniremos con Irán cuando quieran reunirse de manera significativa, pero no estamos listos para eso ahora”, declaró el presidente estadounidense, en declaraciones recogidas por el diario israelí The Jerusalem Post.
Intercambio de ataques continúa
Estados Unidos e Irán continúan intercambiando ataques después de la reanudación de las hostilidades la noche del 7 al 8 de julio, cuando se rompió la tregua que mantenía en pausa el conflicto.
Recientemente, el Comando Central del país norteamericano (CENTCOM) anunció haber lanzado la décima oleada de ataques contra el Estado persa, dirigida contra centros de mando militar iraníes, capacidades marítimas, plataformas de lanzamiento de misiles y drones, así como sistemas de defensa aérea.
En respuesta, Irán ha atacado instalaciones militares de Estados Unidos en Baréin y Kuwait, además de advertir que continuará con sus represalias hasta que cese la agresión contra su territorio.
Tensión en la región y efectos globales
La persistencia del conflicto ha generado preocupación en la comunidad internacional, especialmente por los efectos en la seguridad del Golfo Pérsico y en los precios del petróleo. El estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20% del crudo mundial, sigue siendo el epicentro de las tensiones.
El precio del Brent superó esta semana los 91 dólares por barril por primera vez desde junio, reflejando la incertidumbre en los mercados energéticos ante la posibilidad de una interrupción prolongada de los suministros desde la región.





