La Corte Penal Internacional (CPI) destituyó a su fiscal jefe, Karim Khan, luego de que los Estados miembros aprobaran su remoción por las acusaciones de agresión sexual presentadas por una integrante de su equipo. Se trata de la primera ocasión en la historia del tribunal en que un fiscal es separado de su cargo.
Estados miembros avalan la destitución
Durante una reunión extraordinaria celebrada en la sede de la ONU en Nueva York, 82 de los 125 Estados miembros votaron a favor del cese de Khan, superando ampliamente los 63 votos requeridos. En contraste, 13 países respaldaron su permanencia y 15 se abstuvieron.
La votación ocurrió después de que la Mesa de la Asamblea de los Estados Partes suspendiera temporalmente a Khan de sus funciones el mes pasado. La presidenta de la Asamblea, Päivi Kaukoranta, calificó el caso como un asunto “disciplinario complejo y sensible”.
Investigación por presunta conducta inapropiada
La denuncia fue presentada por una abogada malaya identificada únicamente como “Sarah”, quien trabajaba bajo la supervisión directa de Khan.
La denunciante aseguró que existió una escalada de conductas que derivó en una agresión física y sostuvo que la diferencia de poder entre ambos hacía imposible hablar de consentimiento.
La investigación, iniciada en mayo de 2025, concluyó que Khan habría mantenido una relación sexual inapropiada con su subordinada e intentado impedir que presentara la denuncia. Con base en esos hallazgos, el órgano ejecutivo recomendó su destitución por considerar que incurrió en una conducta grave.
Khan niega las acusaciones
Karim Khan, de 56 años y fiscal jefe de la CPI desde 2021, rechazó todas las acusaciones.
Sus abogados difundieron una carta abierta en la que afirmaron que no se respetó el debido proceso ni su derecho a defenderse, además de advertir que la decisión podría afectar la independencia de futuros fiscales del tribunal.
Tras la destitución, su defensa anunció que impugnará la resolución mediante los mecanismos legales disponibles.
Señalamientos de persecución política
El equipo jurídico de Khan sostiene que la decisión está relacionada con las órdenes de arresto que solicitó en 2024 contra el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el exministro de Defensa Yoav Gallant, por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad en Gaza.
Desde Israel, el ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa’ar, celebró la destitución y calificó a Khan como un funcionario “corrupto”. El embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, también respaldó la decisión.
El caso se desarrolla en un contexto de fuertes tensiones entre la CPI y la administración del presidente estadounidense Donald Trump, que ha impuesto sanciones contra jueces y fiscales del tribunal y ha manifestado su intención de debilitar a la institución.
Pese a la salida de Khan, la CPI informó que las investigaciones en curso, incluidas las relacionadas con la situación en Palestina, continuarán, ya que únicamente los jueces del tribunal pueden modificar o revocar las órdenes de arresto emitidas.





