Ciudad de México, 27 de julio – El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, afirmó que la responsabilidad sobre el impacto que tienen las redes sociales en niñas, niños y adolescentes va más allá del ámbito escolar, y llamó a generar conciencia sobre sus efectos durante el desarrollo del cerebro, una etapa crítica en la que se forman la personalidad y las habilidades socioemocionales .
Durante la conferencia matutina La Mañanera del Pueblo, el funcionario subrayó que el acceso sin filtro a plataformas digitales ha dejado de ser un asunto meramente tecnológico para convertirse en un problema de salud pública . Citando análisis internacionales, Delgado alertó que el uso desmedido de teléfonos inteligentes y redes sociales está detonando cuadros de depresión, estrés, autolesiones y desórdenes alimenticios en adolescentes .
“Coincide este gran acceso a las redes con una generación que presenta más síntomas de estrés, de depresión, de cuadros de angustia, de autolesiones y de desórdenes alimenticios”, señaló el titular de la SEP, quien también cuestionó el diseño adictivo de las propias plataformas: “Hay que pensar que estas redes o accesos no fueron pensados ni diseñados para el cuidado de nuestros hijos” .
La dependencia enfatizó que el debate nacional que impulsa el Gobierno federal —instruido por la presidenta Claudia Sheinbaum— busca precisamente ampliar la discusión más allá de las aulas, involucrando a familias, especialistas y autoridades para construir una regulación que proteja a la infancia sin demonizar la tecnología .
“Las tecnologías tienen que usarse para propiciar un entorno más saludable. Nos interesa la salud emocional, la salud mental y el bienestar físico de nuestras niñas, niños y adolescentes”, sentenció Delgado .
El proceso contempla la realización de foros regionales en todo el país, cuyas conclusiones servirán para elaborar una iniciativa legislativa que será presentada ante el Congreso de la Unión . México se suma así a una tendencia internacional, donde países como Australia, Francia y España ya han implementado restricciones al acceso de menores a redes sociales .





