Cadáveres de serpientes y cocodrilos flotando entre cuerpos humanos en lo que solían ser calles principales de África.
Mientras que las lluvias torrenciales en África central y occidental han provocado las inundaciones más catastróficas en décadas, los habitantes de Maiduguri, la capital del frágil estado nigeriano de Borno, que ha estado en el centro de una ola de extremistas islámicos, manifestaron que lo habían visto todo.
Recientemente, las autoridades nigerianas informaron que más de 270 prisioneros se encuentran desaparecidos tras escapar de una prisión afectada por las inundaciones. El gobernador Babagana Zulum describió la magnitud de los daños en la región como “más allá de lo imaginable”.
Las inundaciones han causado la muerte de más de 1,000 personas y han desplazado a cientos de miles en toda la región este año, agravando las crisis humanitarias en países como Chad, Nigeria, Malí y Níger. Según la ONU, más de cuatro millones de personas se han visto afectadas en África occidental, lo que representa un aumento triplicado en comparación con el año anterior.
Mientras continúan las labores de rescate, es difícil proporcionar una cifra exacta de las víctimas. Hasta el momento, se reportan al menos 230 fallecidos en Nigeria, 265 en Níger, 487 en Chad y 55 en Malí, que ha enfrentado las inundaciones más severas desde la década de 1960.
Aunque África contribuye en gran medida a las emisiones globales de gases de efecto invernadero, es una de las regiones más expuestas a fenómenos meteorológicos extremos, según la Organización Meteorológica Mundial. En el área subsahariana, se estima que el costo de adaptación a estos fenómenos oscilará entre 30 y 50 mil millones de dólares anuales en la próxima década. Además, el informe indica que hasta 118 millones de personas en África podrían verse afectadas por eventos climáticos extremos para 2030.
Maiduguri, la capital del estado de Borno, enfrenta una presión significativa. En la última década, ha sido escenario de constantes ataques por parte de Boko Haram, un grupo que busca establecer un estado islámico en Nigeria y que ha causado más de 35,000 muertes en ese período.





