Vinicius Junior, el destacado futbolista brasileño del Real Madrid, era considerado el favorito por los aficionados para ganar el Balón de Oro 2024. Su papel crucial en la obtención de múltiples títulos por parte del club en los últimos años lo posicionó por encima de otros candidatos como Dani Carvajal y Jude Bellingham. Sin embargo, el galardón fue otorgado a Rodrigo Hernández, del Manchester City, quien recibió más votos en la votación de France Football.
Durante la ceremonia de entrega, el nombre de Vinicius fue coreado por numerosos asistentes en señal de protesta y apoyo hacia el jugador, que muchos consideraban merecedor del premio. En las redes sociales, sus compañeros, incluido Eduardo Camavinga, también expresaron su respaldo, afirmando que Vinicius merecía el reconocimiento.
Poco después, el propio Vinicius utilizó su cuenta en X (anteriormente Twitter) para enviar un mensaje a sus seguidores. “Voy a intentarlo 10 veces si es necesario. No están preparados”, escribió, reflejando su decepción pero también su determinación de seguir luchando por el galardón en el futuro.
A pesar de la controversia, se reporta que Vinicius y su entorno habían planeado una gran celebración para conmemorar su posible triunfo, incluyendo una fiesta, reservaciones en un hotel, un jet privado y otras actividades. Sin embargo, estos planes fueron cancelados tras el anuncio del ganador.
La situación ha generado un debate en el mundo del fútbol, destacando la importancia de los reconocimientos individuales y la percepción de los aficionados sobre el talento y los logros de sus ídolos.





