En un insólito giro durante la sesión en la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México, los diputados decretaron un receso de 10 minutos, al regresar sorprendieron a todos al presentarse pintados de calacas, en una manifestación de festividad y cultura en el marco de las celebraciones del Día de Muertos.

El evento ocurrió mientras los legisladores discutían la propuesta de la licencia de manejo permanente. La sorpresiva actuación fue recibida con risas y aplausos tanto de sus colegas como de los asistentes, quienes aplaudieron la creatividad de los diputados para incorporar la tradición mexicana en el trabajo legislativo.





