Washington, 10 de enero de 2025. Un grupo de catorce países integrantes de la Organización de Estados Americanos (OEA), entre ellos Estados Unidos, manifestó su rechazo a la investidura de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela. La decisión se fundamenta en denuncias de fraude electoral y falta de transparencia en el proceso, según informó la cancillería de Ecuador.
Los países firmantes de una declaración conjunta —Argentina, Canadá, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Jamaica, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay— expresaron su posición en el marco de la OEA. En el documento, rechazaron el acto de investidura del 10 de enero, argumentando que carece de “legitimidad democrática” y de “pruebas verificables de integridad electoral”.
Asimismo, exigieron al gobierno venezolano restablecer el orden democrático y garantizar una transición pacífica que respete la voluntad popular. La declaración también instó al régimen de Maduro a cesar las violaciones de derechos humanos y permitir elecciones libres y justas.
Controversia en los resultados electorales
Según el Consejo Nacional Electoral de Venezuela, Maduro obtuvo el 52% de los votos en los comicios, pero hasta la fecha no se ha publicado un escrutinio detallado, lo que genera dudas sobre la transparencia del proceso. La oposición, liderada por Edmundo González Urrutia, asegura que este último ganó con el 70% de los sufragios.
En los días previos a la investidura, la organización Foro Penal denunció la detención de 75 personas por motivos políticos, incrementando las tensiones en el país.
Los catorce países de la OEA hicieron un llamado a la comunidad internacional para que continúe respaldando los esfuerzos diplomáticos, políticos y humanitarios dirigidos a abordar la crisis que atraviesa Venezuela. También pidieron al gobierno venezolano respetar el derecho internacional y cesar el hostigamiento contra personas que se encuentran asiladas en sedes diplomáticas.
Un caso emblemático es el de seis líderes de la oposición que se refugiaron en la residencia del embajador argentino en Caracas. Desde agosto, la embajada opera sin personal diplomático tras la ruptura de relaciones entre Venezuela y Argentina, luego de que el presidente argentino Javier Milei cuestionara la reelección de Maduro.
Con esta postura firme, los países de la OEA buscan presionar por una solución pacífica y democrática a la crisis en Venezuela, mientras se mantienen las tensiones en el ámbito regional.





