– En un giro significativo de los acontecimientos comerciales, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, anunció este lunes que su país impondrá aranceles del 25% sobre productos estadounidenses, en respuesta a las medidas adoptadas por el gobierno de Donald Trump. Esta decisión afecta a 155 mil millones de dólares en importaciones de Estados Unidos y representa una represalia directa a los aranceles de 25% sobre exportaciones canadienses y 10% sobre la energía canadiense, que entrarán en vigor esta semana.
“Hoy, después de un mes de deliberaciones, la administración de Estados Unidos ha decidido aplicar nuevos aranceles. Estas acciones no tienen justificación”, expresó Trudeau en un comunicado oficial, subrayando que a pesar de los esfuerzos de Canadá para abordar el tráfico de fentanilo, el presidente estadounidense mantiene que las medidas no son suficientes.
A pesar de los esfuerzos diplomáticos y las inversiones sustanciales por parte de Canadá para reducir el flujo de drogas hacia Estados Unidos, Trudeau calificó las políticas de Trump de “injustificadas”, recordando que las incautaciones de fentanilo desde Canadá disminuyeron en un 97% entre diciembre de 2024 y enero de 2025, debido a las estrechas colaboraciones en seguridad y control fronterizo entre ambos países.
Como resultado, Canadá impondrá los aranceles de manera escalonada: una primera fase de 30 mil millones de dólares se activará inmediatamente, mientras que los 125 mil millones restantes serán gravados dentro de 21 días. Esta medida se mantendrá en vigor hasta que Estados Unidos retire sus propios aranceles o, de lo contrario, Canadá tomará medidas adicionales no arancelarias, según lo anunciado por el primer ministro.
Trudeau advirtió que la imposición de estos aranceles afectará tanto a los consumidores como a los trabajadores estadounidenses. “Los estadounidenses enfrentarán aumentos en los precios de alimentos, gasolina y automóviles, y podrían perder miles de empleos”, explicó, señalando que los aranceles perturbarían una relación comercial altamente productiva entre ambas naciones.
Además, la ministra de Exteriores de Canadá, Mélanie Joly, había adelantado previamente que su país estaba listo para tomar represalias comerciales si Trump implementaba los aranceles. Joly calificó la amenaza de aranceles como una “amenaza existencial” para la economía canadiense, advirtiendo que miles de empleos se verían en riesgo.
En respuesta a las medidas federales de Canadá, Doug Ford, jefe de gobierno de la provincia de Ontario, que alberga el sector automotriz del país, expresó su apoyo a la postura de Trudeau, afirmando que el país debía responder de manera “equivalente” a los aranceles estadounidenses. Ford también sugirió que la empresa estatal LCBO, uno de los mayores compradores de alcohol a nivel mundial, podría dejar de adquirir productos estadounidenses si los aranceles se imponen.
Este nuevo conflicto comercial pone a prueba las relaciones entre Estados Unidos y Canadá, dos países cuya interdependencia económica ha sido clave en su relación bilateral. Con el futuro de varios sectores en juego, la comunidad internacional seguirá de cerca cómo se desarrollan las negociaciones en torno a estos aranceles y qué medidas adicionales podrían tomarse en los próximos días.





