En abril de 2025, la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) anunció la creación de la Federación Mexicana de Clavados, la Federación Mexicana de Natación Artística, y próximamente, la Federación Mexicana de Polo Acuático y la Federación Mexicana de Natación, con el respaldo del Comité Olímpico Mexicano (COM).
Esta reestructuración de los deportes acuáticos en México, que por primera vez se divide en diferentes federaciones, busca superar los problemas organizativos que arrastra la extinta Federación Mexicana de Natación (FMN), especialmente tras el escándalo de su último presidente, Kiril Todorov, quien fue acusado de peculado en mayo de 2023 por desviar más de 155 millones de pesos.
Los escándalos afectaron a los dos últimos ciclos olímpicos, Tokio 2020 y París 2024, generando quejas de los atletas por la falta de recursos y perjudicando la imagen de México ante la Federación Internacional de Deportes Acuáticos (World Aquatics).
A pesar de los desafíos, México siguió destacando en competencias internacionales, especialmente en clavados y natación artística. Sin embargo, ahora, con la creación de las nuevas federaciones, se busca reconstruir la transparencia en la administración de fondos y fomentar el desarrollo de talento especializado.
División para mayor control y transparencia
Nelson Vargas, exdirector de la CONADE y presidente de la FMN en los 80, comentó: “Es crucial que las federaciones estén separadas, sin interferencias entre ellas. Esto facilita el control y asegura que cada federación maneje sus propias finanzas, sin centralizar el poder, como sucedió antes”.
Juan Manuel Rotter, experto en el ámbito deportivo, también respaldó la decisión: “Están creando federaciones desde cero, algo que es común en países con una fuerte tradición acuática como Estados Unidos y Australia”.
Presupuesto y objetivos a largo plazo
Aunque el presupuesto de las nuevas federaciones aún no ha sido definido, se espera que cada una pueda generar recursos propios, además de gestionar apoyos de la CONADE. Rotter añadió que esta estructura permite a las federaciones buscar nuevas fuentes de financiamiento tanto públicas como privadas, algo fundamental para disciplinas como el polo acuático, que no cuentan con el mismo apoyo que clavados y natación artística.
El foco ahora está en el desarrollo de talento, con los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 como el principal objetivo. Las federaciones deben planificar a largo plazo, no solo para el próximo ciclo olímpico, sino para consolidar un crecimiento sostenido en los próximos años.
Vargas enfatizó la importancia de que las federaciones trabajen con entrenadores destacados y tengan comisiones técnicas sólidas que respalden sus proyectos.
Un cambio para todo el deporte mexicano
Este renacimiento de los deportes acuáticos en México podría servir como modelo para otras federaciones que enfrentan problemas similares, como las de atletismo y ciclismo. Rommel Pacheco, director de CONADE, expresó su esperanza de que este modelo sea replicado en otras disciplinas, permitiendo que los atletas tengan una mayor participación y control sobre su futuro.
Las nuevas federaciones de deportes acuáticos:
• Clavados (incluye clavados de altura; dirigida por Fernando Platas con una plantilla de atletas como Adriana Jiménez, Alejandra Orozco y Osmar Olvera).
• Natación artística (dirigida por Charlotte Vega con representantes como Nuria Diosdado y Diego Villalobos).
• Natación (incluye aguas abiertas y categorías másters; dirección y plantilla por designar).
• Polo acuático (dirección y plantilla por designar).





