El piloto mexicano Sergio “Checo” Pérez estuvo de visita en la Ciudad de México tras confirmarse su regreso a la Fórmula 1 en 2026, cuando se incorpore a Cadillac, la nueva escudería que debutará como el equipo número 21 del campeonato.
El tapatío firmó por dos temporadas con opción a una tercera, dependiendo de su desempeño. Desde su salida de Red Bull a finales de 2024 ya se hablaba de la posibilidad de unirse al proyecto estadounidense, aunque también mantuvo pláticas con otras escuderías. Finalmente, se inclinó por Cadillac.
“Me gustó mucho el proyecto y la marca que respalda al equipo. La visión que tienen no es solo competir, sino llegar con fuerza a la Fórmula 1. Yo regreso porque es un proyecto que empieza desde cero y eso me motiva”, señaló el mexicano.
A sus 35 años, Pérez considera que esta será su última etapa en la F1, un cierre que quiere disfrutar y aprovechar al máximo. “Creo que será lo último que haga en la categoría. Buscaba algo que me motivara y Cadillac me lo ofrece. Quiero despedirme con un buen sabor de boca”, afirmó.
El piloto reconoció que, tras ocho meses fuera de la competencia, al inicio no extrañaba la rutina de la Fórmula 1, pero con el tiempo volvió a sentir la necesidad de estar en pista. “Al principio no lo echaba de menos, pero después sí, sobre todo cuando me levantaba a ver las carreras. Ahí entendí que lo necesitaba”, confesó.
La temporada 2026 traerá consigo importantes cambios técnicos en los monoplazas, lo que, según Pérez, puede beneficiarlo. “Es positivo que cambien las reglas, porque todos tendremos que adaptarnos. Los coches se parecerán un poco a los de 2014”, comentó.
Checo compartirá garaje con el finlandés Valtteri Bottas, con quien asegura mantendrá una competencia sana. “Somos dos veteranos con experiencia. Queremos ser más rápidos el uno que el otro, pero lo esencial es el equipo”, concluyó.





