Durante la temporada de lluvias pueden presentarse distintos fenómenos meteorológicos, uno de ellos conocido como tormenta negra. Su nombre ya suena alarmante, pero es importante entender de qué se trata realmente.
Muchos creen que se llama así por el color oscuro de las nubes que pueden cubrir completamente el cielo. La verdad es que el término se refiere más a la intensidad y severidad del fenómeno que al color de las nubes.
Este concepto proviene del extranjero y se utiliza principalmente en países asiáticos, como Hong Kong, como parte de un semáforo de alerta de tormentas y lluvias. En México, no forma parte de la clasificación oficial de fenómenos meteorológicos.
Condiciones del clima durante una tormenta negra
Cuando se pronostica una tormenta negra, se esperan lluvias de hasta 70 milímetros por hora, capaces de generar inundaciones severas.
Otros efectos que acompañan este fenómeno incluyen:
• Fuertes vientos
• Descargas eléctricas
• Posible caída de granizo
• Precipitaciones continuas
• Desbordamiento de ríos y caída de árboles
Las autoridades recomiendan extremar precauciones, evitar actividades al aire libre y mantenerse informado a través de canales oficiales de pronósticos del clima.
En Hong Kong, la alerta de tormenta negra también considera que las lluvias puedan prolongarse varios días, llegando hasta los 150 mm de precipitación.
En México, el término se popularizó en agosto y ha sido más utilizado recientemente con la onda tropical número 34, que provocó lluvias fuertes por más de un día consecutivo en varias localidades. Actualmente, las precipitaciones más intensas se estiman entre 50 y 70 mm.
Clasificación de riesgo en México
En el país, los fenómenos meteorológicos se clasifican por colores: verde, amarillo, naranja, rojo y púrpura.
• Verde: alerta baja
• Púrpura: máxima gravedad
La alerta púrpura se usa pocas veces para lluvias torrenciales, ya que la clasificación considera otros factores como velocidad del viento, granizo, temperatura y nivel de nieve, además de la precipitación.




