Las manifestaciones juveniles que iniciaron el pasado sábado en Marruecos derivaron en disturbios en ciudades como Agadir, Uxda y Beni Mellal, con saldo de heridos y daños materiales. Los jóvenes, inspirados en las revueltas de la generación Z en otros países y coordinados a través de plataformas de videojuegos, lograron organizarse bajo un grupo en Discord.
El origen: un grupo virtual
Desde el 18 de septiembre, miles de jóvenes se reunieron en el servidor de Discord “GENZ212” —nombre que hace referencia a la generación Z marroquí y al prefijo telefónico nacional—, que ya agrupa a más de 126 mil miembros.
La chispa que encendió la protesta fue la muerte de ocho mujeres en un solo mes en el hospital Hassan II de Agadir, lo que generó sospechas sobre negligencia médica y el deterioro del sistema de salud. Estos hechos provocaron la destitución de autoridades sanitarias locales, la apertura de una investigación judicial y manifestaciones ciudadanas que denunciaron el mal estado de los servicios médicos.
En ese contexto surgió el grupo juvenil, que difundió un documento con demandas básicas: cobertura sanitaria universal, modernización hospitalaria, acceso a medicamentos asequibles, mejoras educativas y condiciones dignas para los docentes.
Escalada de tensión
Tras tres días de silencio oficial y bajo prohibiciones para manifestarse, las protestas derivaron en choques con las fuerzas de seguridad. El domingo, jóvenes encapuchados —presuntamente vinculados a GENZ212— bloquearon por minutos una autopista en Casablanca, lo que dejó 24 detenidos. En Rabat se sumaron otras 37 detenciones, de las cuales 34 quedaron bajo libertad condicional.
El martes, la situación se agravó con disturbios en Inezgane, Ait Amira, Beni Mellal, Témara y Oujda, donde se registraron enfrentamientos violentos, un número no precisado de heridos y varios arrestos.
Ante ello, la ONU recordó el derecho a la protesta pacífica, mientras que Amnistía Internacional exigió la liberación inmediata de los detenidos.
La “generación One Piece”
Muchos de los jóvenes se identifican en redes con personajes del anime One Piece, especialmente con la figura de Luffy D. Monkey, símbolo de libertad y desafío a la autoridad. Sus perfiles digitales reflejan una identidad marcada por tatuajes, piercings y ropa con referencias a la serie, más como un gesto generacional que político.
En sus foros, muestran desconfianza hacia los partidos tradicionales, a los que llaman “tiendas políticas” por su ineficacia. Incluso rechazaron el intento de la parlamentaria opositora Nabila Munib de unirse a sus protestas, acusándola de querer capitalizar el movimiento.
Un malestar de fondo
El censo de 2024 revela que los jóvenes de entre 15 y 30 años representan una cuarta parte de la población de Marruecos (37 millones). Sin embargo, el desempleo juvenil alcanzó un alarmante 47 % en el segundo trimestre de 2025, según el Banco Central.
La combinación de crisis económica, deterioro en servicios públicos y desconfianza política alimenta la fuerza de esta nueva ola de protestas, nacida en el mundo virtual pero que ya se ha hecho sentir en las calles.




