En Chiapas, un conflicto entre dos asociaciones dedicadas a brindar apoyo a personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) —principalmente a niñas y niños— ha generado preocupación, ya que podría afectar la continuidad de los beneficios destinados a esta comunidad.
La asociación Red Autismo Chiapas negó categóricamente las acusaciones sobre una supuesta venta de credenciales y anunció que emprenderá acciones legales por daño moral. Su presidente, César Culebro, afirmó que la organización está legalmente constituida, cuenta con escritura pública notariada y está registrada ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), lo que le otorga todas las facultades para agremiar a personas y promover beneficios colectivos.
Culebro explicó que las credenciales emitidas por la asociación tienen únicamente el propósito de identificar a los socios, como sucede en cualquier otra agrupación civil, y recalcó que actualmente 356 niñas y niños forman parte de la organización. Además, negó que se ofrezcan beneficios a cambio de dinero, como el acceso a maestras sombra gratuitas.
Por su parte, Heriberto Ortiz, representante legal de la comunidad con autismo en Chiapas ante el Gobierno del Estado, hizo un llamado a la unidad entre asociaciones y sociedad civil, en el marco de la implementación de la reforma a la Ley Estatal de Autismo. Recordó que dicha reforma ha permitido avances como el ingreso sin examen de admisión de estudiantes con autismo a secundarias modelo, así como la ampliación del catálogo de universidades que ofrecen servicio social para brindar apoyo como sombras en kínders y primarias.
Ortiz también anunció que convocará a nuevas reuniones con las asociaciones, incluida Red Autismo Chiapas, para evitar confusiones y fortalecer la colaboración en beneficio de las familias.
Panorama del autismo en Chiapas
Aunque en Chiapas no existe un censo oficial que determine cuántas personas viven con Trastorno del Espectro Autista, organizaciones civiles y especialistas estiman que entre 1 y 2 de cada 100 niños podrían presentar esta condición, siguiendo los parámetros de la OMS y la ONU.
Aplicando estas estimaciones a la población infantil de Chiapas, que ronda los 2 millones de menores, se calcula que entre 20 mil y 40 mil niñas y niños podrían tener algún grado de autismo.
No obstante, la falta de diagnósticos tempranos, la desigualdad en el acceso a los servicios de salud y los estigmas sociales provocan que muchas personas no estén registradas oficialmente dentro del espectro. De acuerdo con asociaciones como Red Autismo Chiapas, el número real podría ser incluso mayor, especialmente en zonas rurales e indígenas, donde el acceso a atención especializada es limitado.
Actualmente, se trabaja en la implementación de la Ley Estatal para la Atención e Inclusión de Personas con Autismo, la cual busca mejorar el diagnóstico, la atención médica y la inclusión educativa y laboral. Sin embargo, uno de los principales desafíos sigue siendo el reconocimiento y la visibilización de esta población, condición indispensable para garantizar sus derechos y apoyos adecuados.





