Andrea Lezama Bonilla, víctima de violencia vicaria en Puebla, calificó como grave, peligrosa e incongruente la decisión de la jueza Alejandra Román Pérez, quien modificó las medidas cautelares que mantenían en prisión a su agresor, Ricardo N, permitiéndole continuar su proceso en libertad.
Lezama advirtió que esta determinación pone en riesgo su seguridad y la de su hijo, al señalar que la presencia de su agresor fuera del penal representa una amenaza directa para ambos.
La víctima también denunció que la representante del Ministerio Público, Marisela Domínguez, no acudió a la audiencia debidamente preparada, lo que —dijo— afectó el desarrollo del proceso judicial.
Cabe recordar que Ricardo N fue el primer hombre vinculado a proceso en toda Latinoamérica por el delito de violencia vicaria, figura legal que sanciona a quienes utilizan a los hijos o hijas para dañar a sus exparejas.





