El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció respecto a las tensiones con Irán tras el ataque con drones y misiles a la base de Al-Adairi, sugiriendo una postura de fuerza centrada en los recursos energéticos de la región. Durante una breve declaración, el mandatario estadounidense cuestionó la estrategia de retirada y puso sobre la mesa la posibilidad de tomar control directo de los activos petroleros iraníes.
“Si pudiera elegir, ¿qué haría? ¡Tomar el petróleo!”, afirmó el presidente Trump, argumentando que dichos recursos están disponibles y que las capacidades de respuesta de Teherán serían insuficientes ante una acción de esa magnitud. No obstante, el mandatario reconoció el sentimiento social en su país al admitir que, “desafortunadamente, el pueblo estadounidense querría vernos regresar a casa”, evidenciando la dicotomía entre su visión de política exterior y el deseo de repliegue de las tropas.
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