HUEJOTZINGO, Pue.- Con el objetivo de fortalecer la cultura y el arte, y reconocer las tradiciones de Puebla, el gobernador del estado, Alejandro Armenta, asistió a la 157ª edición del Carnaval de Huejotzingo, un evento emblemático que ha sido símbolo de la identidad poblana durante siglos.

Este año, la presencia de Armenta marcó un hecho significativo, ya que fue la primera vez en más de 23 años que un titular del poder ejecutivo estatal participa en esta festividad. En su intervención, el gobernador destacó la importancia de preservar las tradiciones y costumbres de los pueblos, alineándose con la visión de la presidenta Claudia Sheinbaum de proteger la identidad de las comunidades de todo el país.

El evento se desarrolló en un entorno seguro gracias a la coordinación entre los tres niveles de gobierno, que brindaron un fuerte despliegue de seguridad para garantizar el bienestar de los asistentes. Durante el desfile, se presentó la famosa representación del “robo de la dama”, a cargo de Agustín Lorenzo, líder de los bandidos de Río Frío, seguida por la puesta en escena del primer casamiento indígena y diversos contingentes de personajes como zuavos, turcos, indios y zacapoaxtlas, que avanzaron hacia el zócalo de Huejotzingo, culminando con la representación de la Batalla del 5 de mayo.

Armenta, quien estuvo acompañado de diversas autoridades, como la diputada Laura Artemisa García Chávez, presidenta de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso del Estado, y el secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, participó también en la entrega simbólica de la Plaza de Armas, realizada por el presidente municipal de Huejotzingo, Roberto Solís Valles, al General en Jefe del Carnaval, José Luis Pérez Pérez.

El gobernador señaló que el evento no solo contribuye a la preservación de la memoria histórica del país, sino que también fortalece el tejido social, mediante el fomento a la unidad y el respeto a las tradiciones de la región.
El Carnaval de Huejotzingo, con su rica historia y colorido folklore, continúa siendo uno de los festivales más representativos de Puebla y un reflejo del orgullo y la identidad de su gente.





