En entrevista con Iván Mercado, el investigador en astrofísica Raúl Mujica explicó que las imágenes recientes de la Luna con tonalidades visibles no son un engaño, sino el resultado de técnicas avanzadas de procesamiento que permiten observar características que el ojo humano no puede percibir a simple vista.
El especialista detalló que la superficie lunar sí presenta variaciones de color debido a su composición mineralógica; sin embargo, estos tonos son muy tenues. Para hacerlos visibles, se utilizan filtros —principalmente rojo, verde y azul— que, al combinarse y manipularse en intensidad, permiten resaltar diferencias en los minerales presentes en distintas regiones del satélite.
“Son colores reales, pero amplificados mediante técnicas de imagen. Incluso desde la Tierra se pueden obtener este tipo de composiciones”, explicó, al señalar que en muchos casos también se emplean los llamados “falsos colores” para destacar aspectos geológicos como cráteres, mares y elevaciones.
Respecto a la misión Artemis II, Mujica destacó que representa un paso clave en el regreso de la humanidad a la Luna, no solo como logro tecnológico, sino como parte de una estrategia a largo plazo para establecer una base lunar que funcione como punto de partida hacia futuras misiones a Marte.
Durante el recorrido alrededor del satélite, los astronautas han podido observar fenómenos como impactos de meteoritos en la superficie lunar, lo que aporta información valiosa sobre la dinámica del sistema solar y permite entender mejor cómo la atmósfera terrestre protege al planeta de estos eventos.
El astrofísico también aclaró uno de los mitos más comunes: la llamada “cara oscura” de la Luna no permanece en oscuridad permanente. Explicó que el satélite siempre tiene una mitad iluminada por el Sol, pero debido a que su rotación está sincronizada con su traslación alrededor de la Tierra, desde nuestro planeta solo podemos observar una de sus caras.
Finalmente, Mujica subrayó que, aunque se trata de un momento histórico comparable con las misiones Apolo, la percepción pública parece menos impactada debido a la saturación de información y contenidos visuales actuales. No obstante, insistió en la importancia de seguir divulgando estos avances: “Estamos siendo testigos de un paso fundamental para la exploración espacial; lo que viene será aún más impresionante”, concluyó.





