Desde la reunión del Consejo Intergubernamental de la Unión Económica Euroasiática (UEE) celebrada en Kazajistán, el Gobierno de Cuba lanzó unmensaje de resistencia frente a las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos. El viceprimer ministro cubano, Oscar Pérez-Oliva Fraga, aseguró que la isla no cederá en su empeño de defender “a cualquier precio” su independencia y soberanía absoluta ante las presiones externas.
Pérez-Oliva, quien también encabeza el Ministerio de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, denunció que la Habana enfrenta una “situación muy difícil” debido a lo que calificó como un bloqueo energético directo.
Según el funcionario, las restricciones estadounidenses han golpeado severamente la disponibilidad de combustible en la isla, generando un efecto dominó que impacta todas las dimensiones de la vida cotidiana, desde el transporte y la generación eléctrica hasta la producción de alimentos.
Ante los representantes de la UEE —bloque integrado por Rusia, Armenia, Bielorrusia, Kazajistán y Kirguistán—, el representante cubano subrayó que estas medidas coercitivas buscan asfixiar la economía nacional, pero reafirmó la voluntad de su país de fortalecer lazos comerciales con socios estratégicos en Eurasia para diversificar sus fuentes de suministro. Cuba, que mantiene el estatus de Estado observador en la Unión desde 2020, busca en este foro alternativas de inversión y proyectos conjuntos que permitan mitigar la crisis energética que atraviesa.
Compartir





