Durante una mesa redonda, Donald Trump calificó la guerra con Irán con un “15” en una escala del 1 al 10, rebasando el rango que él mismo propuso.
El presidente argumentó que Irán representó un peligro acumulado durante casi cinco décadas y aseguró que la ofensiva ya está dando resultados.
“Seguiremos haciéndolo bien. Tenemos el mejor ejército del mundo, por mucho. Esa fue una tremenda amenaza para nosotros durante muchos años, 47 años… Sus misiles están siendo destruidos rápidamente… y los habrían usado contra nosotros si los hubiéramos dejado”, afirmó.
Añadió que el uso de bombarderos B-2 logró lo que describió como una obliteración completa del potencial nuclear iraní, dejando al país en una posición de seria desventaja.
Trump presentó la operación como una acción preventiva para proteger a Israel, señalando que de no haberse ejecutado primero, el blanco habría sido el aliado israelí.





