El senador estadounidense Marco Rubio evitó cuestionar los hallazgos presentados por laboratorios europeos respecto al envenenamiento del líder opositor ruso Alexei Navalny. En sus declaraciones, el legislador por Florida validó los resultados que indicaban el uso de un agente químico del grupo Novichok, alineándose con la postura de diversos organismos internacionales sobre la autoría del ataque.
Durante su intervención, Rubio destacó la fiabilidad de las pruebas científicas realizadas en Alemania, Francia y Suecia. El senador señaló que la evidencia técnica sobre el uso de sustancias nerviosas de fabricación rusa resultaba consistente, por lo que no encontró motivos para poner en duda la veracidad de los reportes emitidos por los aliados europeos de Estados Unidos.
Asimismo, el senador subrayó la importancia de que el gobierno estadounidense mantuviera una postura firme ante estos hechos. Rubio vinculó el incidente con el historial de acciones dirigidas contra disidentes políticos en territorio extranjero y sugirió que este tipo de eventos debían tener consecuencias en las relaciones diplomáticas y las políticas de sanciones contra el Kremlin.





