Un derrumbe de gran magnitud registrado la mañana de este martes provocó el cierre total de la autopista Cuacnopalan-Oaxaca, dejando varados a cientos de automovilistas, transportistas y pasajeros que transitaban entre Puebla y Oaxaca.
El incidente ocurrió a la altura del kilómetro 90 de esta importante vía federal, una zona identificada por sus cortes de cerro y considerada vulnerable ante las lluvias persistentes que han afectado al centro y sur del país en los últimos días. De acuerdo con los primeros reportes de las corporaciones de emergencia, la circulación permaneció completamente interrumpida durante más de tres horas.
Las autoridades calificaron el hecho como de alta prioridad debido a la magnitud del desprendimiento. El reblandecimiento del terreno habría provocado el desgajamiento de una ladera, ocasionando la caída de enormes rocas de más de dos metros de altura y toneladas de escombro que invadieron simultáneamente ambos carriles de la autopista.
Tras el reporte, personal de Caminos y Puentes Federales (Capufe), en coordinación con elementos de la Guardia Nacional División Carreteras, acudió al sitio para abanderar la zona, implementar desvíos hacia rutas alternas y activar los protocolos de atención correspondientes.
Debido al peso y tamaño de los bloques de piedra, fue necesaria la intervención de maquinaria pesada y cuadrillas especializadas, que utilizaron excavadoras y cargadores frontales para fragmentar las rocas y retirar el material acumulado sobre la carpeta asfáltica.
Este nuevo incidente carretero coincide con las alertas emitidas en distintas regiones del estado por los efectos de las lluvias recientes, que han generado afectaciones en caminos y vialidades.
Aunque las brigadas de emergencia lograron reabrir parcialmente la circulación después de intensas labores de limpieza, las autoridades exhortaron a los conductores a extremar precauciones, respetar los límites de velocidad y prever retrasos en sus tiempos de traslado.
La Guardia Nacional mantiene el monitoreo permanente de los taludes a lo largo de la autopista Cuacnopalan-Oaxaca, al advertir que el riesgo de nuevos deslaves continúa latente debido a la humedad acumulada en el subsuelo.





